Los forenses digitales, protagonistas de la justicia del siglo XXI

La digitalización de la sociedad ha transformado la forma en que se cometen los delitos y se llevan a cabo las investigaciones. En este contexto, los datos digitales se han convertido en una prueba fundamental en los juicios, tanto en casos de ciberdelitos como en otros delitos tradicionales.

La importancia de los datos digitales

Los datos digitales pueden proporcionar información clave sobre los hechos de un delito, como el momento, el lugar y los participantes. Por ejemplo, los mensajes de texto, las llamadas telefónicas, los registros de navegación y los archivos multimedia pueden utilizarse para reconstruir la cronología de un evento o para identificar a los sospechosos.

En el caso de los ciberdelitos, los datos digitales pueden ser la única prueba disponible. Por ejemplo, en un caso de fraude, los registros de transacciones bancarias pueden utilizarse para identificar al autor del delito.

El papel de los forenses digitales

Los forenses digitales son los encargados de extraer y analizar los datos digitales de los dispositivos electrónicos, como ordenadores, teléfonos móviles y tabletas. Para ello, utilizan herramientas y técnicas especializadas para recuperar la información que haya sido eliminada o oculta.

Los forenses digitales deben tener un profundo conocimiento de las tecnologías digitales y de los métodos de investigación. También deben ser capaces de trabajar de forma independiente y bajo presión.

La creciente demanda de forenses digitales

La demanda de forenses digitales está creciendo a medida que aumenta la cantidad de datos digitales disponibles. En España, el número de procedimientos judiciales que incluyen pruebas digitales ha aumentado un 50% en los últimos cinco años.

Esta creciente demanda se debe a varios factores, como la proliferación de los dispositivos electrónicos, el aumento de los ciberdelitos y la creciente concienciación de los jueces y fiscales sobre la importancia de las pruebas digitales.

Los retos de la investigación digital

La investigación digital presenta una serie de retos, como la dificultad de acceder a los datos, la complejidad de la tecnología y la necesidad de preservar la cadena de custodia.

El acceso a los datos digitales puede ser difícil, ya que los dispositivos electrónicos pueden estar protegidos por contraseñas o cifrados. La complejidad de la tecnología puede dificultar la interpretación de los datos digitales. Y la necesidad de preservar la cadena de custodia es fundamental para garantizar la validez de las pruebas.

El caso del crimen de la Guardia Urbana

En el caso del crimen de la Guardia Urbana de Barcelona, los mensajes de texto recuperados de los teléfonos móviles de los acusados fueron una prueba clave para su condena.

Los mensajes de texto mostraban que los acusados habían discutido el asesinato de la víctima antes de cometerlo. Esta prueba fue decisiva para que el tribunal los declarara culpables.

El futuro de la investigación digital

La investigación digital seguirá evolucionando a medida que surjan nuevas tecnologías. Los forenses digitales tendrán que adaptarse a estos cambios para seguir siendo relevantes en la justicia del siglo XXI.

Una de las tendencias más importantes en la investigación digital es el uso del aprendizaje automático. El aprendizaje automático puede utilizarse para analizar grandes cantidades de datos digitales de forma rápida y eficiente.

Otra tendencia importante es el desarrollo de nuevas herramientas y técnicas para la recuperación de datos. Estas herramientas y técnicas pueden utilizarse para recuperar datos que hayan sido eliminados o cifrados.

Con información de: ABC.

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Redacción Abogado Digital.

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