UNESCO elabora directrices para regular redes sociales; busca salvaguardar el derecho a la libertad de expresión

La UNESCO ha presentado un ambicioso plan de acción para regular las plataformas de redes sociales con el objetivo de combatir la desinformación en línea y proteger la cohesión social. Este plan, revelado por Audrey Azoulay, Directora General de UNESCO, responde a una creciente preocupación mundial sobre el impacto negativo de la desinformación y el discurso de odio en la estabilidad y cohesión social. La iniciativa se destaca por su enfoque en proteger los derechos humanos y la libertad de expresión, mientras se trabaja para hacer frente a los desafíos planteados por la tecnología digital y las redes sociales.

La elaboración del plan de la UNESCO involucró un proceso de consulta sin precedentes en el sistema de las Naciones Unidas, recibiendo más de 10,000 contribuciones de 134 países a lo largo de dieciocho meses. Este documento de cuarenta páginas establece principios y medidas concretas que deben ser implementadas por una variedad de actores, incluyendo gobiernos, autoridades reguladoras, la sociedad civil y las propias plataformas.

De manera particular, el objetivo de estas directrices es:

Salvaguardar el derecho a la libertad de expresión en la gobernanza de las plataformas digitales, incluidos el acceso a la información y otros derechos humanos, al tiempo que se tratan aquellos contenidos que pueden restringirse lícitamente en virtud de la normativa internacional en materia de derechos humanos. Por extensión, una gobernanza de las plataformas digitales basada en los derechos humanos promovería aún más la diversidad cultural, la expresión cultural y los contenidos culturales diversos. Las Directrices describen un sistema de gobernanza que respeta los derechos humanos y promueven procesos de mitigación de riesgos basados en sistemas para la moderación y la curación de contenidos. Estas Directrices ponen de relieve los principios rectores que deben seguirse en todos los sistemas de gobernanza que afectan a la libertad de expresión y al acceso a la información, independientemente del tipo de regulación específico y el enfoque temático, siempre que esas disposiciones estén en consonancia con las establecidas en estas Directrices.

Los siete principios en torno a los cuales se organizan las medidas de la UNESCO incluyen garantizar que los derechos humanos guíen todas las decisiones, la creación de reguladores públicos independientes a nivel mundial, coordinación entre reguladores para evitar disparidades en la regulación nacional, moderación efectiva de contenido en todos los idiomas y regiones, transparencia y responsabilidad en los algoritmos de las plataformas, educación de los usuarios en pensamiento crítico, y medidas reforzadas durante momentos sensibles como elecciones y crisis.

Además, el plan enfatiza la importancia de contar con equipos de moderadores calificados en las plataformas, asegurando la transparencia del proceso de moderación y facilitando su uso en los principales idiomas de cada país. También aborda medidas específicas para garantizar la integridad electoral y responder a situaciones de emergencia como conflictos armados y desastres.

Un elemento crucial de esta iniciativa es la realización de una Conferencia Mundial de Reguladores en 2024, organizada por la UNESCO, para apoyar a los Estados Miembros en la transposición de este plan de acción en sus leyes y regulaciones. La Comisión Europea ya ha comprometido 1 millón de euros para apoyar estos esfuerzos.

Según Noticias ONU, Audrey Azoulay subrayó la necesidad de un enfoque global y coherente para las iniciativas reguladoras, citando la participación de 55 países en esfuerzos reguladores relacionados y la importancia de un marco unificado basado en los derechos humanos. Mientras tanto, Yahoo Noticias destaca que la Unesco reveló un estudio de opinión que indica que una gran mayoría de los ciudadanos en 16 países con elecciones pendientes están preocupados por el impacto de la desinformación en línea en la vida política.

Este plan de la UNESCO representa un paso significativo hacia la regulación de las redes sociales a nivel global, enfocándose en preservar la libertad de expresión y los derechos humanos mientras se combate la desinformación y el discurso de odio. La iniciativa destaca la importancia de una colaboración internacional y de un enfoque equilibrado que reconozca tanto los riesgos como las oportunidades que las tecnologías digitales presentan para la sociedad moderna.

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Con información de: UNESCO, Noticias ONU y Yahoo.

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Artículo redactado con asistencia de diversas inteligencias artificiales generativas con supervisión humana (redacción AD).

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