E-conomía y e-ciudadanía

E-conomí@ y e-ciudadanía

La economía del internet, web o nueva economía, surge preponderantemente por el uso de nuevas tecnologías digitales y la conectividad de la ciudadanía a través de internet, permitiendo formalizar transacciones a través de medios remotos y conformando en los hechos un mercado digital.

El grado de digitalización resulta relevante para identificar las diversas características de la economía digital, así como los conceptos asociados a ella, temas que como refiere Don Tapscott son propios a una nueva era basada en conocimiento, digitalización, virtualización, moleculización, convergencia, integración en red, desintermediación, convergencia, innovación, pro consumidor, inmediatez, globalización y discordancia.

Elementos que a su vez servirán para clasificar el grado de tecnificación y digitalización presentes en el mercado tradicional y digital, a partir de la automatización transversal de los procesos productivos y en los que la tecnología también se hace presente de manera transversal en todos los sectores de producción de la sociedad.

Además de dar forma a la estructura del entorno digital, este nuevo modelo de satisfacción de necesidades se combina con una nueva forma de ejercer ciudadanía, y a través de ella, transformar las realidades de los procesos sociales y económicos, el punto en el cual, la atención del problema económico cambia para satisfacer necesidades en función de recursos escasos, a distribuir eficientemente los recursos basados en acuerdos prestablecidos por parte de la ciudadanía.

Entre los agentes económicos como son gobierno, empresas y ciudadanos, solamente la ciudadanía tiene un carácter esencial en la administración de los recursos, puesto que gobierno y empresas si bien en ocasiones tienden a influir y orientar las acciones económicas en un  Estado conforme a un momento y lugar determinado, surgen como una ficción derivada de las necesidades de la ciudadanía, lo que a su vez provoca que los tres actores económicos eventualmente sólo sean uno: la ciudadanía.

Esta es una de las razones por las cuales, cuando la sociedad civil organizada en conjunto con una población o sociedad determinada, establecen mecanismos de coordinación para la solución de problemas diversos, no existe fuerza que pueda detenerles, al ejercer de manera directa el poder político – económico originario, por lo que, también es completamente válido llamarle economía colaborativa debido a que independientemente del uso de tecnologías de la información y comunicación o internet, lo que subyace en este modelo no es un tema tecnológico, sino una genuina transformación social a través de la cual cambia la forma de la gestión de los recursos.

Un nuevo empoderamiento ciudadano a partir de las tecnologías, que han permitido romper las barreras de las instituciones creadas por intermediarios (gobierno-empresas) que si bien siguen valiosos por su función dentro de las relaciones económicas, no necesariamente deben ser representados por un ente, sino que basta con que la ciudadanía identifique su función para su aplicación en el entorno económico -digital.

No obstante, dentro de los elementos a considerar en estas nuevas relaciones los derechos fundamentales que han sido reconocidos a la ciudadanía, constituyen el principal marco  para generar un modelo de referencia diverso, en el que permita reconocer una serie de libertades tanto en el ámbito físico y virtual y en el que el  alcance del derecho a la protección de datos personales adquiere una relevancia importante como el hilo conductor de la defensa de derechos y libertades en el entorno digital, como presupuesto habilitador y restrictivo en función de los objetivos que la sociedad de la información y el conocimiento se proponga.

A fin de identificar las diversas reflexiones en torno a estos temas, habrá que dar seguimiento al Día Internacional de Protección de Datos Personales 2020 (ya sea presencialmente con registro en la página del INAI, o de manera remota a través de transmisión en directo), evento en el que seguramente surgirán respuestas, pero sobre todo, mayores reflexiones y propuestas sobre los retos y oportunidades de la economía digital.

Hasta la próxima.

Publicado por: 

Abogado especializado en TICs, privacidad y cumplimiento legal. Maestro en Derecho de las Tecnologías de Información y Comunicación por INFOTEC.
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