Pierde INTEL dos demandas sobre nombres de dominio ante empresas mexicanas

La semana pasada el gigante de la industria de computadoras, microprocesadores y chips, INTEL, fue derrotado dos veces en el Centro de Arbitraje y Mediación de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), con sede en Ginebra, Suiza.

En el mes de diciembre de 2010 fui contactado por Eduardo Noriega y en julio de 2011 por Jesús Guerrero y Luis Ortega. Los tres tenían tres coincidencias. (1) Eran de Hermosillo, Sonora; (2) fueron mis alumnos hace más de 10 años en la Maestría en Comercio Electrónico en el ITESM; y (3) recibieron varias cartas de un despacho de abogados que representa a INTEL en México solicitándoles “cancelaran” sus nombres de dominio (intelcompras.com e intelsitio.com respectivamente) por una supuesta infracción de la marca INTEL. Estas cartas no eran amables, estaban amenazándolos con iniciar acciones legales si no cancelaban los citados nombres de dominio. En el gremio las conocemos como “cartas de cese y desistimiento”.

Como era de esperarse, mis ex-alumnos estaban bastante preocupados, pues tenían más de 8 años promoviendo y administrando sus negocios legítimos en internet a través de dichos nombres de dominio. Acceder a las amenazas de INTEL implicaría una pérdida irreparable para sus negocios y para el sustento de sus familias desde luego. Mi recomendación fue sencilla: no contesten más comunicaciones de los abogados; hacerlo sin asesoría legal involucra el grave riesgo de darle “herramientas” (argumentos) a INTEL para preparar mejor una posible demanda sobre los nombres de dominio involucrados. Hay que recordar la máxima legal: “todo lo que digas podrá ser usado en tu contra”.

Después de más llamadas, cartas con amenazas y ofertas absurdas de “compra del dominio”, incluso notificadas por notario, finalmente dieron el siguiente paso. A principios del mes de abril de este año, INTEL a través de sus abogados en México, presentó ante la OMPI dos demandas en contra de los titulares de los nombres de dominio: intelsitio.com e intelcompras.com. Los 16 meses que INTEL tardó en presentar la demanda, fue tiempo más que suficiente para planear una buena estrategia de defensa con mis clientes.

Los abogados de INTEL afirmaron en sus demandas que los titulares de intelsitio.com e intelcompras.com no tenían derechos ni intereses legítimos sobre tales dominios, los cuales habían sido registrados de mala fe, aprovechándose de la buena reputación y fama de la marca INTEL. En un principio solicitaron la cancelación de ambos nombres de dominio, pero luego cambiaron de parecer y pidieron la transferencia de los mismos a INTEL.

Eduardo decidió presentar la contestación de manera independiente, siguiendo las estrategias y consejos que previamente habíamos comentado. Jesús y Luis optaron porque un servidor los representara ante la OMPI.

INTEL es conocido mundialmente por proteger vigorosamente sus marcas en el ámbito digital. Existen antecedentes documentados[1] que demuestran que INTEL ha sido acusado por sus víctimas de presentar demandas frívolas y abusivas en contra de negocios o portales con derechos o interés legítimo.

El líder de los microprocesadores ha recuperado más de 80 nombres de dominio en múltiples demandas que ha presentado ante la OMPI y el National Arbitration Forum (NAF), pero no corrió con la misma suerte en México. De hecho, de todas las demandas para recuperar nombres de dominio que INTEL ha presentado ante la OMPI (15) y el NAF (3), las primeras que pierde son estas dos que inició en contra de las empresas mexicanas intelsitio.com e intelcompras.com.

Me parece desafortunado que empresas como INTEL se conviertan en “trolls” de marcas registradas, al buscar “aplastar” por igual a piratas informáticos que a negocios legítimos que hacen uso de buena fe de sus nombres de dominio. Es legal y perfectamente comprensible disputar nombres de dominio que han sido registrados de manera abusiva, con mala fe y buscando lucrar con marcas conocidas, pero intentar desposeer de sus dominios a comerciantes y empresas legítimamente establecidas es lamentable.

No es la primera vez que me toca enfrentarme a un gigante de la industria en la OMPI, he tenido la fortuna de representar a clientes que han sido demandados por NAF NAF y MARTELL, y ahora INTEL. Todos han sido casos muy difíciles, pero me he animado a aceptarlos porque no me parece correcto que grandes empresas y corporativos multinacionales se aprovechen de los recursos que tienen a su alcance para dañar a pequeños negocios con tácticas de litigio que pretenden proteger sus marcas más allá de una interpretación razonable del alcance de los derechos otorgados a quienes sienten afectados sus derechos intelectuales, a través de la Política Uniforme de Resolución de Disputas por Nombres de Dominio (UDRP). Tal como lo resolvió el Panelista de INTEL vs. Intelsitio, evidentemente no se trata de casos de registros abusivos de nombres de dominio (ciberocupación).

Es obligación moral y ética de los abogados ser honestos con los clientes. Hay ocasiones en que no tiene sentido demandar a alguien que tiene interés legítimo en el nombre de dominio, esta haciendo un uso de buena fe del mismo y no causa ningún daño a la reputación o fama de la marca.

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Abogado Digital desde 1996. Presidente Fundador de la Academia Mexicana de Derecho Informático, A.C. (2001). Socio Director de Lex Informática Abogados, S.C. Profesor de Posgrado de la Universidad Panamericana Campus Guadalajara desde 2001. Profesor del ITESM, INFOTEC y UDLAP Jenkins Graduate School. https://JoelGomez.Abogado.Digital. Sígueme en Twitter: @AbogadoDigital.

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